Son tiempos extraños. Los recuerdos se mezclan con la realidad, como si viviera en dos épocas al mismo tiempo. Mi alma y mi cuerpo viajan a esos días en los que empezó mi caída, repasan acontecimientos, rememoran dolores y esperanzas, luces y sombras. Como si todo el tiempo que ha transcurrido, fuera sólo un largo paréntesis y debiera comenzar mi vida donde la dejé. Donde todo se detuvo.
No significa que nada de lo que haya hecho hasta ahora sirva, o que todo quede a partir de cierto momento en un cierto olvido, un cierto limbo. Simplemente volveré donde dejé la vida con todas sus circunstancias para realizar un viaje hacia mi mismo. Si, como el sabio que abandona la civilización y comienza una aventura por parajes extraños, hacia una tierra donde el sol nunca se oculta, y mana de los suelos manantiales de oro y plata.
Sölo es cuestión de tiempo. Tengo fe, tengo esperanza y la certeza de que no sólo volveré a moverme como antes, sino incluso mejor.
Asi será.
martes, 3 de julio de 2007
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1 comentario:
Victor, he llegado a tu blog hoy de forma casual y tus palabras resuenan en mí como algo familiar.
Estoy convencida, es cuestión de tiempo y de voluntad.
El esfuerzo merecerá la pena. Seguro.
Besos
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