viernes, 15 de junio de 2007

Empecemos a dar vueltas

Cuando es mucho tiempo el que un hombre transcurre entre las sombras, la ponzoña de las heridas se acumula y se extiende, y el tiempo, en vez de curar, hace más profundo el daño. La piel se cura pero la herida sigue abierta dentro, y cerrarla se vuelve una tarea casi titánica. Es curioso como los actos de una persona durante un tiempo bastante reducido pueden influenciar en el resto de su existencia.

Y ahora estoy aquí, delante de ese futuro desconocido que me espera. Sin saber adónde iré ni porqué. Es como abrir los ojos a un nuevo mundo, pero todavía no tener el valor ni la fuerza para introducirse en él. Es un abismo que me atrae pero al mismo tiempo me aterra, me he habituado a una existencia de burbuja que no podía alojarme eternamente.

Ignoro en qué dirección tirará este blog, si aguantará más de una luna, cosa que, teniendo en cuenta mis anteriores tentativas es poco probable. No creo que muchos lean estas líneas, así que prácticamente hablaré conmigo mismo y escribiré para dejar mis palabras al viento. Espero que, al menos, si existe algún lector desventurado que venga a caer en esta dirección, encuentre en mis letras algo más que una somera perdida de tiempo.

Víctor

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ni soy pelota ni halagadora.. me gusta como escribes,lo sabes.. no lo dejes.. te seguiré..

Y si huyes.. te persigo..

Besos miles..